5.08.2005

Extremos sensoriales

Percepciones
EXTREMOS SENSORIALES

Hace algunos años, estaba en clases de Composición, que conducía un maestro que utilizaba técnicas bastante explícitas en busca de estímulos para crear. Muchos de esas incitaciones forzadas, te obligaban a sentir y percibir cosas que en mi caso, no tenía ningún deseo de experimentar. Hablo de situaciones límites, como leer sobre abuso sexual de un niño a otro, como de subir a lo más alto de un edificio, ponerse en el tope y escribir sobre el vértigo, etc. En ese momento con toda mi convicción me enfrenté duramente a aquel profesor, quien a su vez, rígidamente respondió una serie de fundamentos bastante dudosos y analizables, como el creer, que necesariamente uno tiene que sobrepasar sus propios límites que se autoimpone para descubrir (se)…

En desacuerdo con tener que experimentar lo que otro creía bueno para mi, decidí consultar a otros profesores del ramo, como a parientes cercanos. Algunos decían que mientras más rechazo tuviera, implicaba mayor esfuerzo, pero a la vez sin duda, mayor aprendizaje. Sin embargo cuando algo comienza a sobrepasar límites, en lo personal, busco refugio y soluciones.

En el caso de composición, me enfrenté con distancia a esas situaciones y sin duda tuve una respuesta mediocre. No quise exponerme. En la vida en cambio, muchas situaciones no las he podido escoger, y ciertamente si sé que ha pasado. Todo aquello porque mi forma de ser, es muy extrema frente a lo sensitivo, mi forma de mirar la vida es completamente distinta a las de otros. Pero sin embargo no soy el único, y según eso voy a definir dos tipos extremos de personalidad sensitiva (cualquier semejanza con personas vivas y cercanas, es sólo coincidencia):

Personas resistentes o insensibles: (le doy las dos lecturas para que haya un margen) sería quienes para buscar un cosquilleo en el estómago necesitan ver las cosas en su asimilación más compleja y escalofriante. No les basta con lo que viven, disfrutan los detalles más relamidos, cómo de algunos tópicos contemporáneos, ya sean temáticas densas como el origen del universo o la conducta del caos. .

Personas hipersensibles o permeables: en el otro extremo, están quienes les afectan las cosas de forma más intensa, a veces desproporcionada. Se caracterizan por ser los graves de la situación, ya que son enfermizos por el detalle. Son quienes disfrutan más que nadie con la literatura “amable”, con lo mesurado en general. Prefieren la música Barroca y lo tonal. Disfrutan de la poesía pero no buscan la perfección racional, son sensitivos de alma y hueso, a pesar de que la lógica y la razón está altamente desarrollada, deciden visceralmente. Son personas que sufren más que las anteriores, lo que en muchos casos los lleva a experimentar situaciones complejísimas con algo que puede parecer muy sencillo, como el propio pensamiento y sus voces internas. Son amados como odiados.

Estados Intermedios:


Luego de estos perfiles, es posible que todos seamos un poco de cada estereotipo, pero ciertamente nos identifica más uno que otro.
Lo interesante es que a pesar de las diferencias, estas personas tienen que lidiar, convivir, pero muchas veces se produce un quiebre tremendo, puesto que a pesar que parecieran ser completamente distintos, no es así. Tienen muchas cosas en común, lo cual los irrita además. Ambos ven la vida con profundidad, con inspiración, con dedicación y son personas destacadas en lo suyo. Se pueden proporcionar conversaciones intensas y maravillosas si se logran dar. En ese caso, generalmente el 2do queda un poco mareado con el 1ero, como el 1ero un poco escéptico de los argumentos del 2do, pero ambos reconocen en una mutua admiración, que son respetables y que posiblemente podrían ser muy buenos parnets en un trabajo, sólo si estuvieran incomunicados por cierto.


Existen diferencias y por suerte las hay, de formas de ser, sentir y ver la realidad. Sin embargo cada uno tiene los ojos puestos en detalles diferentes y nuestra necesidad de hacer ver al otro lo que uno cree es tan fuerte, que eso altera nuestra comunicación, ya que pocos estiman que lo que piensa el otro es más acertado que la propia visión.

Simplemente a veces no podemos estar de acuerdo y las posibilidades de llegar a un consenso son complejas, y sin querer coartar el diálogo, creo que a veces no sacamos mucho con desgastarnos tratando de que otros vean las cosas como las vemos, porque simplemente tenemos que asumir que miramos diferente. No por eso, negarnos a escuchar otra visión que nos puede dar un matiz que nunca se nos hubiera ocurrido.

Las diferencias de percepción son interesantes y lo más probable es que si estuviéramos más informados, podríamos convivir de mejor manera, asumiendo que los parámetros son siempre subjetivos, que no existe lo bueno y lo malo, y que necesitamos sin embargo consensos y aprender nuevas formas de mirar y sentir. Hay tanto que aprender.

Pablo Ossandón

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Paradojicamente los muy bien llamados "insensibles" los percibo como las personas más sensibles de todas... aquellas que para suplantar el vacío que el "no-sentir" hace sentir necesitan encontrar esos detalles que radican en una realidad quizás más distorcionada..o más real... más cerca de su propia distorsión...
Me hiciste situarme en esa paradoja... y te odio por eso..jejeje no mentira...
Encuentro demasiado valiente proponer categorías, y sobre todo si esas categorías reflejan dos partes tuyas que yo he visto muy latentes... creo q he conversado con los dos pablos... el sensible..y el que lo es más aun...
mucha suerte en todo..

Anónimo dijo...

A veces parecemos insesibles, aquellos que somos más sensibles y viceversa... Sin embargo, la vida es más compleja que las categorías... La vida y las personas nunca acaban de construirse, ni de sorprenderse, hasta que llega el fin... Me cuesta pensar q seamos de un modo u otro, pues cada día veo como el desequilibrio y la inestabilidad se apoderan de distintos espacios... Sin que aquello implique peder la sensibilidad... Pq aunque intentemos ser insensibles, el ser humano no es un simple 'homo faber', sino que esencialmente en el ser humano se unen el sentir/hacer indisociables en todo acontecer, es inevitable...