2.03.2007

Alegría de Consumo e Irrealidad

pensamiento sobre lo que entendemos por felicidad

Dos polos de una misma idea, dos fragmentos necesario de un momento, dos umbrales en antítesis pero inseparables ?

La idea de alegría nos sujeta a una interrogante pocas veces describible, incluso poco vivenciable a partir de no tener una idea clara de que es la alegría.

Muchos dicen por ahí que el sentido en la vida es buscar la felicidad; se venden recetas, fórmulas, fármacos y tanta cosa. Se vende felicidad por montones, momentos de felicidad por cierta cantidad. En una montaña rusa, en una serie de televisión, en una canción del grupo pop de moda del momento, en una disco.

Otros, que son muchos, creen que aquello se logra de dos formas, generando prestigio o ganando plata. El famoso, el consagrado, el que tiene su futuro asegurado, quizás no vivan en paz, quizás no duerman mejor que uno, pero ellos, son ellos, han logrado “ser alguien”… y ante esa horripilante idea, me permito interrumpir aquellos preceptos y preguntar algo más fuerte… ¿eso es ser alguien?

Y bueno, qué se hace en una sociedad de consumo… podríamos negarnos y decirle a todos los anteriores, que se equivocan, que aquello que creen que logra felicidad o alergia, no es más que un estatus social, y no la interpretación de un momento…

otra cosa es sentirse feliz con quien es uno, vivir pequeños momentos de felicidad, en su gran mayoría inesperados.. un momento delicioso que se puede dar en cualquier momento, un momento que también podemos ayudar a construir.

Un gran pensador, decía que la gran diferencia entre oriente y occidente en relación a su actividad, es que el occidente sólo se siente realizado cuando demuestra y culmina su trabajo, es renumerado, o es aplaudido por ello, la diferencia está en que en la cultura oriental, el proceso es lo importante, y con ello definía e invitaba a vivir cada proceso en su presente, por ejemplo si estas haciendo tu tesis, vivir cada día que te encierras escribiendo, como un momento increíble, un momento precioso, disfrutándolo, en su intimidad, en su realidad… no estar pensando solamente en su resultado, o cuando esté terminado, vivir y disfrutar el proceso.

En otro extremo, una persona cercana el otro día comentaba que hablaba por celular con una amiga española, ella le preguntó a su amiga, como estaba.. y ella le respondió.. cómo no voy a estar bien, si tengo salud, puedo estar hablando ahora contigo y no vivo en país en guerra.

Las proporciones de la alegría se dispersan cuando nos enfrentamos a cosas realmente demoledoras… cuando estamos con 40 de fiebre surge una leve intuición de que no estamos bien, y cierta conciencia de que podríamos estar mejor. Si por un momento nos alivian ese dolor, y miramos nuestro alrededor, podremos contemplar toda la suerte que tenemos.

Luego de ese ejemplo, quisiera extrapolar sin necesidad de una enfermedad este pensamiento a nuestra búsqueda de felicidad. Y es entonces, cuando me pregunto si estamos tirados en la cama viendo televisión, o ahora sentado leyendo este mail mientras alguien nos habla por msn, y a la vez tenemos prendido el celular por si alguien llama, o pensando en la respuesta con la cual podría responder … me detengo y pregunto..

Qué es entonces lo que entendemos por alegría, por felicidad…

Más que definirlo, sólo invito a la cuestión en si, puesto que más que respuesta sólo conozco búsquedas… y es posible que entonces, en un rato más, en un momento de introspección o soledad, llame a alguno de ustedes y les sugiera ir al cine y consumir un momento de felicidad, ¿ porque no ?

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